Un estudio noruego revela que el 10.5% de los adultos ha experimentado sonambulismo sexual, una parasomnia con serias implicancias legales y diagnósticas, que afecta predominantemente a hombres.
La sexsomnia o sonambulismo sexual, un trastorno del sueño caracterizado por comportamientos sexuales inconscientes y amnésicos, presenta una prevalencia mayor a la estimada. Una investigación publicada en Archives of Sexual Behaviour, liderada por el profesor Ståle Pallesen de la Universitetet i Bergen, Noruega, establece que 1 de cada 10 personas reporta haberlo experimentado alguna vez en su vida. El fenómeno, un tabú clínico y social, puede derivar en consecuencias legales complejas para quienes lo padecen.
Contexto y Desarrollo
El estudio, con una muestra de 508 hombres y 494 mujeres con una edad media de 50.3 años, precisa que el 6.1% de los participantes experimentó el trastorno en los últimos tres meses. Las manifestaciones más comunes son la masturbación (5.4%) y las caricias o tocamientos (4.0%), mientras que las relaciones sexuales consumadas son menos frecuentes (1.8%).
El diagnóstico requiere un examen polisomnográfico durante dos noches consecutivas. La Dra. Isabelle Arnulf del Hôpital Pitié-Salpêtrière en París indicó, durante el Congrès du Sommeil 2025, que el 40% de los pacientes con sexsomnia presenta actividad sexual durante el sueño profundo. Casi la mitad de los casos se asocia con otras parasomnias como sonambulismo clásico o terrores nocturnos.
“Se trata de un trastorno del sueño con comportamiento sexual amnésico, que suele ser un tabú para quienes lo padecen y puede tener serias consecuencias legales.”
La investigación subraya la necesidad de desestigmatizar el trastorno para facilitar su diagnóstico y tratamiento, que se basa en terapia y, en algunos casos, medicación. La evidencia presentada en Francia y Noruega posiciona a la sexsomnia como un problema de salud pública más común de lo documentado, requiriendo mayor atención clínica y forense.