La actriz y locutora revela en exclusiva la maquinaria de alta presión detrás del icónico Juan Gabriel Chilevisión, donde el talento y la resiliencia se ponían a prueba en plazos imposibles.
En una reveladora entrevista para Plan Perfecto, la actriz y voz emblemática de la radio chilena, Titi García-Huidobro, ha desentrañado la ingeniería de producción que sostenía uno de los programas más queridos y demandantes de la televisión nacional: “Teatro en Chilevisión”. Lejos de la nostalgia superficial, su relato expone un modelo de trabajo al límite, donde la creatividad debía florecer bajo la tiranía del reloj, desafiando cada semana los estándares de lo factible en televisión en vivo.
Contexto y Desarrollo
El programa, que funcionó como una escuela acelerada para generaciones de actores, operaba bajo una lógica que hoy parece anacrónica en la era de la producción *streaming*: la inmediatez absoluta. García-Huidobro detalla un proceso donde el lunes se recibía el guión, y para el domingo, la obra debía estar lista para su emisión, un *sprint* creativo que dejaba poco margen para el error.
Esta dinámica no solo probaba la capacidad memorística y de adaptación de los elencos, sino que también forjaba un espíritu de cuerpo único. La actriz describe un ambiente de camaradería forjada en el estrés, donde la colaboración era la única herramienta para superar obstáculos técnicos, cambios de último minuto y la omnipresente presión de llegar a millones de hogares en vivo y en directo.
“Era una locura productiva. Teníamos una semana para hacer magia. No había espacio para divas ni bloqueos creativos; era actuar bajo la adrenalina pura. Ese ritmo te moldeaba como profesional y te enseñaba que en televisión, a veces, lo imperfecto tiene una energía imbatible”.
La desclasificación de García-Huidobro va más allá de la anécdota; es un documento sobre la evolución de la industria televisiva chilena. Contrasta el modelo de producción *fast-track* de antaño con los procesos más dilatados y presupuestados de hoy, planteando una reflexión sobre lo que se gana y se pierde en términos de espontaneidad y oficio. Su testimonio rescata del archivo no solo recuerdos, sino las claves de un oficio que se perfeccionaba en el fuego de la transmisión en directo.